La hipótesis de la infección por Herpesvirus del nervio vago

Hace poco la administradora de un foro sobre EM-SFC enlazó un el resultado de un reciente estudio que podría dar alguna explicación acerca de la aparente desproporción entre los síntomas que la EM-SFC provoca y la práctica ausencia de anomalías en las pruebas diagnósticas, tanto las rutinarias como las más específicas, que se realizan a los pacientes.

Esta hipótesis sugiere que el cortejo de síntomas puede deberse a una infección vírica localizada en el nervio vago, el que sirve como vía de comunicación entre la mayor parte de las vísceras y el cerebro.

El enlace al artículo original es éste:

http://simmaronresearch.com/2013/12/one-theory-explain-vagus-nerve-infection-chronic-fatigue-syndrome/

La traducción, que hemos hecho a medias entre Eli y yo, la transcribo a continuación.

Entre dobles paréntesis (()) he incluído alguna frase que, aunque en el original se entiende implícita, he creído que omitirla en la traducción podría hacer algo confuso el sentido.
Entre llaves {} son anotaciones mías. Y en color, algunos términos clave.  

****************************

¿UNA TEORÍA INTEGRADORA?
La HIPÓTESIS de la INFECCIÓN del NERVIO VAGO para el SÍNDROME de FATIGA CRÓNICA

 

–Una gran teoría–

 
Los resultados de los estudios podrían explicar las causas patogénicas del Síndrome de Fatiga crónica.

((Esta hipótesis)) mostraría cómo una infección puede desencadenar el síndrome de fatiga crónica, y desaparecer después, aparentemente. Integra además dos de los principales protagonistas en EM-SFC: el sistema nervioso autónomo y el sistema inmunológico. Se centra en los herpesvirus. Incluye los nervios sensoriales, un tema cada vez más candente en EM-SFC / Fibromialgia, y se sigue un modelo ya establecido en la fibromialgia.

Se trata de la Hipótesis de la Infección del Nervio Vago (VNIH) en el Síndrome de Fatiga Crónica , y podría cambiar la forma como es visto, investigado y tratado este trastorno.

Desarrollada por Michael Van Elzakker, un neurocientífico de la Universidad de Tufts, la VNIH propone que los virus neurotrópicos desencadenan una respuesta inmune difícil de detectar, que es la que produce la fatiga y demás síntomas presentes en el Síndrome de Fatiga Crónica.

En este enlace podéis ver a M. Van Elzakker cacharreando:  

 

–¡La ubicación!–

 

Van Elzakker propone que una infección desencadena el EM-SFC, pero si su teoría es correcta, lo más importante no es tanto la infección en sí, sino su localización. Y ésta es el nervio vago, o “nervio errante”: el mayor nervio del cuerpo, que se extiende sobre gran parte de nuestro torso y hunde sus raíces en la mayoría de los órganos del cuerpo.

Para quien quiera saber más: Wikipedia tiene un artículo sobre él:

No se trata de un nervio cualquiera; es el conducto de entrada del sistema nervioso inmunológico al cerebro.
Van Elzakker cree que una infección en él no ha de ser necesariamente grave para causar estragos en el cerebro, sólo hace falta que la infección esté allí.
En cierto modo, el nervio vago parece, de hecho, ser candidato a la infección en EM-SFC. Al ‘pasear’ por el cuerpo entra en contacto con reservorios de virus tales como el esófago, el estómago, los pulmones y el bazo; todos ellos albergan, probablemente, en un momento u otro, los herpesvirus HHV6 y HHV-5 [citomegalovirus], y el HHV-4 [virus de Epstein-Barr] que se han supuesto asociados al EM-SFC durante décadas.
La mayoría de los seres humanos portan varios de estos herpesvirus en forma latente, a menos que algún factor estresante o evento biológico permita su reactivación.

Van Elzakker cree que tras la reactivación, estos virus se replican y salen de los nervios en cuyas células gliales se desarrollan y a las que tratan de devorar. Las células gliales* se activan notablemente en la presencia de virus, liberando toda clase de compuestos proinflamatorios y neuroexcitadores (citoquinas proinflamatorias [IL-1B, IL-6, TNF-a], glutamato, prostaglandinas, óxido nítrico y radicales libres)

{*Células gliales o glía: Son las células que sirven de soporte a las neuronas. Asumen funciones estructurales, de nutrición e higiene, entre otras, en el Sistema Nervioso.}

En los siguientes enlaces hay un par de imágenes ilustrativas:

Cuando los receptores del nervio vago detectan estas señales de alarma, informan al cerebro de que existe una infección, y éste “desconecta” el cuerpo mediante el envío de señales como fatiga, síntomas similares a la gripe, dolor, etc., que lo ralentizan, ordenándole que deje de moverse, de comer, de pensar…

Debido a que estas infecciones se localizan precisamente en la principal vía del sistema inmunológico al cerebro, Van Elzakker cree que no es necesaria ((una infección grave)) para producir la desproporcionada respuesta de citoquinas que los investigadores han estado buscando. Lo único que se necesita es afectar el nervio vago y dejar que el cerebro haga el resto.

Por tanto, no es preciso tener una infección grave para sufrir EM-SFC, es suficiente con una infección leve en el lugar adecuado.  

–El Elemento Clave: Las células gliales–

 

Las células gliales que rodean y protegen el nervio vago son la clave. Aunque se las ha considerado como un mero andamiaje estructural para los nervios, se sabe ahora que estas células (por ejemplo, los astrocitos) regulan la señalización del sistema nervioso, un hecho que ha sido corroborado en la enfermedad hermana del EM-SFC, la fibromialgia.

La liberación por parte de las células gliales de citoquinas, glutamato, radicales libres, etc en el asta dorsal de la médula espinal causa un incremento de la sensibilidad al dolor y la alodinia* en individuos susceptibles.

{* alodinia: Percepción anormal, por excesiva, del dolor}

En algún momento la producción constante de estas sustancias excitatorias activa de forma permanente el envío de la respuesta dolorosa, en una espiral creciente, en lugar de desactivarse.

En su forma más extrema (alodinia), el sistema nervioso puede interpretar el más mínimo tacto como estímulo doloroso. El sistema de respuesta al dolor en este momento, como Van Elzakker dice, se ha convertido en “patológico”.

Ese modelo de producción de dolor ha sido sólidamente documentado. Van Elzakker propone que el mismo proceso que causa dolor de sensibilización en el asta dorsal es el causante de la fatiga y otros síntomas en el EM-SFC. ((Pero lo nuevo de esta hipótesis)) es la relación con las células gliales que rodean el nervio vago.

No hay ninguna razón para sospechar que la células gliales del nervio vago funcionen de manera diferente a otras células gliales en distintas patologías que cursan con dolor.

Nadie sabe a qué debería parecerse una infección por herpesvirus en el nervio vago, pero Van Elzakker no encuentra ninguna razón por la cual se debería manifestar de forma diferente a una infección en otras partes del cuerpo.

Sabemos una infección por herpesvirus del nervio trigémino produce herpes zóster y dolor crónico. Los investigadores creen que una infección crónica en el asta dorsal de la médula espinal puede provocar fibromialgia y alodinia. ¿Podría una infección del nervio vago provocar síntomas de enfermedad y Sídrome de Fatiga Crónica?
La probabilidad de que esto sea así es muy elevada. Los estudios en animales indican que los síntomas pseudo-gripales y la fatiga se desatan cuando el nervio vago se infecta. De hecho, es posible que los síntomas pseudogripales asociados con infecciones ni siquiera se manifiesten en ausencia del nervio vago. Los roedores con el nervio vago seccionado no se comportan como enfermos, incluso después de haber sido infectados con un patógeno; la fiebre, la fatiga, el deseo de aislamiento desaparecen.

¿Qué pasaría cuando los receptores del nervio vago se vieran incesantemente bombardeados con estas citoquinas? Los síntomas de enfermedad serían graves y de difícil solución.
Si las células gliales que rodean el nervio vago funcionan de la misma manera a como lo hacen en el asta dorsal, una infección persistente o incluso “latente” (conocido también como Teoría del Dr. Lerner), podría desencadenar el mismo tipo de reacción de hipersensibilidad en el nervio vago. En este modelo de “sensibilización inmunológica” se necesitan sólo cantidades muy pequeñas de citoquinas para provocar fatiga y síntomas pseudogripales.

De hecho, Van Elzakker sugiere que tanto Síndrome de Fatiga Crónica como Fibromialgia podrían ser ambos “enfermedades de las células gliales”.  

–Cómo tener una infección que no se encuentra en sangre–

 

Cita:
” Van Elzakker:
Las citoquinas que responden a una infección localizada permanecen localizadas”

 

Si Van Elzakker está en lo cierto, el mismo grupo de virus están causando estragos en lugares diferentes en los distintos pacientes con EM-SFC
El problema es que es sumamente difícil llegar a ellos. No se los puede encontrar en la sangre y ¿cómo demonios se puede hacer una biopsia del nervio vago?

Una serie de fascinantes estudios que exploran cómo las infecciones del sistema nervioso central causan dolor nervioso crónico puede, sin embargo, arrojar luz sobre lo que está sucediendo en EM-SFC. En primer lugar, los investigadores imitaron una infección localizada del sistema nervioso mediante una proteína del VIH que se sabe que activa las células gliales en la médula espinal de los roedores.

Observaron que las células gliales proliferan e inician la producción de citoquinas pro-inflamatorias que se ocupan del intruso. No fue sorprendente que los roedores pareciera enfermos y se comportasen como tales: las citoquinas estaban haciendo su trabajo para mantener al animal inactivo y aislado; pero ningún rastro de esas citoquinas podían encontrarse en su torrente sanguíneo. Sólo cuando se tomaron muestras cercanas al lugar de la “infección”, en la médula espinal de los animales, fue posible encontrar alguna evidencia de aumento de los niveles de citoquinas.

Si Van Elzakker está en lo cierto, entonces los niveles de citoquinas en sangre en EM-SFC estarán en función de dónde esté localizada la infección del nervio vago. Si está infectado en su área abdominal, pueden encontrarse citoquinas en la sangre, pero serán difíciles de hallar en el líquido cefalorraquídeo. Si el nervio vago se infecta cerca del tronco cerebral pueden hallarse citoquinas en el líquido cefalorraquídeo, pero probablemente, no en la sangre.

Dondequiera que se encuentre la infección, es muy posible que no se puedan encontrar citoquinas en la sangre en absoluto. Esto no es un hecho ni sorprendente ni restringido a las infecciones del nervio vago. En ratones con infecciones pulmonares, por ejemplo,sólo se encontraron citoquinas cuando se muestrearon los propios pulmones.  

— Los pasos siguientes–

 

Van Elzakker sugiere estudios con animales para comprender mejor las infecciones del nervio vago, y también que sería útil, en última instancia, construir un modelo de síndrome de fatiga crónica con roedores. Las imágenes obtenidas por resonancia magnética (MRI) pueden detectar lesiones virales en tejidos del SNC. No se sabe aún si las exploraciones PET {Tomografía por Emisión de Positrones} podrían detectar la activación de otro tipo de células gliales: las células satélite (satellite glia) que se encuentran en los ganglios y paraganglios del nervio vago, pero podrían utilizarse exploraciones PET específicas para evaluar la activación microglial.

Aunque los estudios post-mortem de pacientes ME / CFS no son su opción prioritaria, se podría encontrar en ellos glia activada, la inflamación y las infecciones víricas del nervio vago y sus estructuras asociadas.
Finalmente, deben desarrollarse nuevos protocolos para evaluar el comportamiento del nervio vago y la médula oblonga en EM-SFC.
Los enfermos graves deberían tener un lugar destacado en los futuros estudios.  

UN NUEVO ENFOQUE DE TRATAMIENTO

 

Cita:
“Van Elzakker:
Los inhibidores de células gliales podrían convertirse en el tratamiento estándar para el síndrome de fatiga crónica (causada por la infección del nervio vago SNC) “

 

–Inhibidores de células gliales–

 

Suponiendo que la teoría de Van Elzakker es correcta, los inhibidores de células gliales para detener la activación inmune, los antivirales para atacar a los patógenos, la estimulación del nervio vago y su intervención quirúrgica podrían ser los posibles tratamientos futuros.

Los inhibidores de células gliales tienen un buen perfil de seguridad, han sido de gran ayuda para reducir el dolor neuropático y no se usan mucho en síndrome de fatiga crónica o fibromialgia.  

–Ibudilast–

 

Si la teoría de VE es correcta, Ibudilast , un fármaco en fase de ensayos clínicos para otro trastorno, es una posibilidad.

Ibudilast (AV411/MN166), un medicamento utilizado principalmente en Japón, detiene la activación de células gliales mediante la inhibición de la producción de la citokina proinflammatoria llamada “Factor Inhibidor de la Migracion de Macrófagos (MIF) y el “Factor Tumor Necrosis-a” (TNF-a). La reducción de los niveles de TNF-a podría ayudar mediante {el mecanismo del} incremento de la degradación del neurotransmisor excitatorio llamado glutamato, que puede estar contribuyendo a mantener su sistema nervioso central al límite.

También se sabe que Ibudilast tiene efectos neuroprotectores y vasodilatadores y por lo general se utiliza para tratar el asma y los accidentes cerebrovasculares. Es su capacidad para suprimir la activación de células gliales la que hace que sea útil en el tratamiento del dolor neuropático, y está actualmente en fase de ensayos clínicos para tratar el dolor neuropático en Australia. Ibudilast también puede evitar la activación viral de la microglía .

El NIH está financiando ensayos con Ibudilast en los EE.UU. para ver si es eficaz contra la adicción a las drogas. Si tiene éxito el fármaco podría estar disponible aquí {EEUU} para un uso no contemplado en otras enfermedades, como EM-SFC en tres o cuatro años.

Hay otros inhibidores microgliales generales (minociclina, pentoxifilina, propentfylline) pero tienen efectos secundarios indeseables.  

–Antivíricos–

 

Detener la activación de las células gliales puede ser más fácil que combatir a los virus. Los herpesvirus que viven en los ganglios sensoriales pueden estar fuera del alcance de anticuerpos y medicamentos antivíricos. (Aunque un nuevo medicamento contra herpesvirus puede estar próximamente en el mercado) Adicionalmente, podrían coexistir infeciones con otros virus distintos a los herpesvirus en el nervio vago.  

–Terapia ((cognitivo-))conductual–

 

Van Elzakker también señala que aunque la terapia ((cognitivo-))conductual no es curativa y sólo se puede aplicar a un subconjunto de pacientes*, puede ayudar a los síntomas moderados y mejorar la calidad de vida de algunos de aquéllos.
{*Creo que sería interesante envíar este artículo a los responsables sanitarios, y entregar una copia a los psicólogos. A ver si se enteran}  

–Conclusión–

 

La teoría VNIT puede ser capaz de explicar los aspectos más desconcertantes del síndrome de fatiga crónica más que cualquier otra. Nuestro siguiente paso será hablar con el Dr. Van Elzakker para conocer cómo se interesó en EM-SFC y lo que puede significar su teoría para este trastorno.

Por último, añado: si el artículo te parece interesante puedes indicarlo puntuándolo, marcando “Me gusta”, enlazándolo, compartiéndolo, o comentando al final.
Gracias.

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