Acerca de Arrancaboinas

Si tienes la boina pegada a tu cerebro, confía en mí: yo puedo ayudarte a arrancarla

SQM· Sospecho Que Mienten (I)

Cuando arranqué a escribir en este blog, intenté dejar claro que no soy ningún experto.

Insisto aquí, mis dudas más numerosas que mis certezas. Siempre según mi experiencia, no sabría asegurar si la Sensibilidad Química Múltiple es una enfermedad con entidad propia, si es un factor activador o coadyuvante en otros trastornos, o si no se trata, en realidad, de parte de los síntomas de otro desarreglo primario. Entiéndase que en ningún caso niego su existencia, sólo señalo que no sé clasificarla según mi criterio.

Tampoco es extraño que sea así; yo no soy investigador, pero revisando lo que éstos publican, lo que está claro es que no hay nada claro (valga la redundancia). La controversia es patente, los resultados de los estudios son contradictorios, y, desafortunadamente, más que una cooperación entre los investigadores, lo que parece existir es una campaña de desprestigio hacia una de las dos líneas de investigación.

Por un lado, está la línea que defiende la etiología psicosomática del trastorno; por otro lado, los que creen haber encontrado una causa fisiológica, aún poco conocida, y que son sistemáticamente desacreditados por los primeros.¿Y cuál es la diferencia? Para mí, ésta es pregunta de examen. A ver si la paso con nota.

Se califica a un trastorno como psicosomático, o somatomorfo cuando  no se hallan causas que  justifiquen los síntomas.

Por ejemplo, una úlcera estomacal puede tener varias causas:  por una lesión mecánica o química,  o por la bacteria Helicobacter pylori. Si no se encuentra ninguna de ellas, se puede sospechar que el origen es psicosomático: un disgusto, el estrés, (los nervios), alteran la mucosa gástrica y pueden provocar la úlcera.

En realidad, todas las causas, incluso las psicógenas, son fisiológicas. Pero en los dos primeros casos, hay un agente, cuantificable, (el objeto o la sustancia que produjo la lesión, el microorganismo) que produce el daño. En el último caso, es el propio cuerpo, a través del Sistema Nervioso, el que acaba perjudicando una parte de él. Pero la vía es física; no se trata de energías intangibles que dañan, ni de posesiones diabólicas o conjuros. Son las vías del estrés las que promueven el daño, a través de las hormonas y  los mecanismos de defensa.

Tampoco el efecto es siempre una lesión: pueden manifestarse taquicardias, dolores, mareos… parálisis, fatiga; hay una larga lista de signos y síntomas.

Dos cosas son importantes:

Una,  ninguno de esos síntomas y signos es específico de un trastorno somatomorfo. De hecho, la clasificación DSM-IV indica que el diagnóstico ha de hacerse por exclusión:

(…) ninguno de los síntomas (…) puede explicarse por la presencia de una enfermedad médica conocida (…)

Dos, un paciente de alguna enfermedad con síntomas poco específicos, es candidato a ser diagnosticado, a priori, como  trastorno por somatización.

He elegido a propósito el ejemplo de las úlceras gástricas. Hasta el descubrimiento de la asociación de la bacteria H pylori con la enfermedad, se aceptaba su naturaleza psicosomática. Y no estoy hablando de la Edad Media; tampoco lo afirmo por la autoridad que me confiere mi rostro. En Wikipedia, convenientemente respaldado por estudios científicos, hay un artículo bastante completo, donde puedes comprobarlo. Concretamente, no fue hasta el año 1981 cuando se demostró la causa infecciosa de la mayoría de las úlceras gástricas, aunque esa asociación ya fue postulada anteriormente, el año 1979.

Aún así, hasta la heroica decisión de uno de los investigadores , concretamente, el Dr Barry Marshall[1] de autoinfectarse con H pylori, la mayoría de los médicos fueron reticentes a aceptar lo que los estudios ya demostraban.

También los enfermos de Esclerosis Múltiple fueron víctimas de este erróneo enfoque, hasta mediados del siglo pasado, en que se demostró la etiología autoinmune de la enfermedad. Hasta entonces, fueron tachados de histéricos (con las connotaciones sexistas que el término añadía) y encerrados en manicomios. La enfermedad se denominaba Parálisis Histérica, confundiéndose con las parestesias y parálisis que se manifiestan en  los trastornos por conversión.

¿Y qué consecuencias tiene esto? En principio, un tratamiento inadecuado, cuando no perjudicial. Si bien en el caso de las úlceras gástricas, el mayor perjuicio fue el retraso en el desarrollo de un tratamiento, en el caso de los afectados por Esclerosis Múltiple la mayoría, mujeres relativamente jóvenes, eran encerradas en manicomios, “acusadas” de histeria.

E indirectamente, la carga añadida a los “servicios sociales” que se ocupaban de los enfermos mentales ( y ya sé que es un bonito eufemismo para decir manicomios).

¿Qué nos enseña todo lo anterior? Voy a copiar parte un artículo, publicado en la Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, en su nº 87,  jul.-sep. 2003, que viene al dedillo para ilustrar lo fácil que es ahorrarse trabajo, gracias al fabuloso cajón de sastre, que sirve de depósito donde despachar con rapidez a cierto tipo de cansinos, que saturan los servicios de salud con sus quejas de fatiga y extraños síntomas.

Un caso de trastorno de conversión analizado desde la perspectiva de la interconsulta hospitalaria

Luis Javier Sanz Rodríguez1, Begoña Torres López2

1 Residente de Psicología Clínica. Hospital Universitario de Getafe
2 Residente de Psicología Clínica Hospital Psiquiátrico de Madrid

 

(…)es relativamente frecuente el diagnóstico inicial de trastorno por conversión[2] en pacientes que finalmente son diagnosticados de esclerosis múltiple, miastenia grave y distonías idiopáticas o inducidas por sustancias. Por ello, es importante el no desatender el estudio exhaustivo de este tipo de pacientes aunque inicialmente no se encuentre etiología orgánica que justifique los síntomas.

 

Leyendo entre líneas, viene a decir ni más ni menos que entre los funcionarios de Sanidad también rige el dicho de “el que venga detrás que arree”

Perjudicado, el paciente por un lado, y por otro, los médicos que tendrán que hacer el trabajo que el primer diagnosticador de pluma rápida eludió, gracias al recurso a la somatización. Cabe señalar que, en el caso de una esclerosis múltiple, un diagnóstico acertado y el inicio precoz de un tratamiento puede mejorar el pronóstico de la enfermedad, al retrasar la aparición de un segundo brote.

Afortunadamente para todos, esto es cosa del pasado. Gracias al progreso en investigación, se conocen hoy todos los mecanismos que provocan enfermedad en el ser humano, de modo que se puede aplicar con certeza el tratamiento adecuado, si existe.

¿Sí? ¿Seguro?

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Pero un día, algo vino a golpearme, algo desconocido, que me sumió en el limbo de los muertos vivientes. En algún momento, el sopor me venció. Y entonces, me desperté, y fui consciente del engaño en el que estuve sumido, por culpa de mi ignorancia, durante tanto tiempo.

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NOTAS:

[1]No es el único caso de heroicismo en investigación médica. Más dramático, por su desenlace, fue el caso de Jesse Lazear, que murió, el 25 de septiembre de 1900, a causa de la fiebre amarilla que él mismo se inoculó, con la intención de demostrar el papel de vector del mosquito Aedes aegypti en la transmisión de la enfermedad.

[2]Una subclase de los trastornos somatomorfos.

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La lucidez, la lucidez…

-Siendo así, por qué no hacemos su experimento, propuso la mujer, déjese conectar a a la máquina y yo le hago las preguntas,

-Está loca, soy un agente de la autoridad, la sospechosa es usted, no yo,

-O sea, que tiene miedo,

-Ya le he dicho que no,

-Entonces conéctese a la máquina y muéstreme lo que es un hombre y su verdad.
El agente miró a la mujer, que sonreía, miró al técnico, que se esforzaba por disimular una sonrisa, y dijo,

-Muy bien, una vez no son veces, consiento en someterme al experimento.
El técnico conectó los cables, apretó las abrazaderas, ajustó las ventosas.

-Ya está preparado para comenzar, cuando quieran.

La mujer inspiró hondo, retuvo aire en los pulmones durante tres segundos y soltó bruscamente la palabra,

 

Blanco.

 

No llegaba a ser una pregunta,pero las agujas se movieron, rayaron el papel. En la pausa que siguió las agujas no llegaron a parar por completo, siguieron vibrando, haciendo pequeños trazos, como si fuesen ondulaciones causadas por una piedra lanzada al agua. La mujer los miraba, no al hombre atado, y después, sí, volviendo hacia él los ojos, preguntó en un tono de voz suave, casi tierno, -Dígame, por favor, si votó en blanco,

-No, no voté en blanco, nunca he votado ni votaré en blanco en mi vida, respondió con vehemencia el hombre. Los movimientos de las agujas fueron rápidos, precipitados, violentos. Otra pausa.

-Entonces, preguntó el agente.

El técnico tardaba en responder, el agente insistió,

-Entonces, qué dice la máquina,

-La máquina dice que usted ha mentido, respondió confuso el técnico,

-Es imposible, gritó el agente, he dicho la verdad, no he votado en blanco, soy un profesional del servicio secreto, un patriota que defiende los intereses de la nación, la máquina debe de estar averiada,

-No se canse, no se justifique, dijo la mujer, creo que ha dicho la verdad, que no ha votado en blanco ni votará, pero le recuerdo que no era de eso de lo que se trataba, sólo pretendía demostrarle, y creo haberlo conseguido, que no nos podemos fiar demasiado de nuestro cuerpo,

-La culpa ha sido suya, me ha puesto nervioso,

-Claro, la culpa es mía, la culpa es de la eva tentadora, pero a nosotros nadie nos pregunta si nos sentimos nerviosos cuando nos vemos atados a ese artefacto,

-Lo que les pone nerviosos es la culpa,

-Quizá, pero entonces vaya y dígale a su jefe porqué, siendo usted inocente de nuestras maldades, se ha portado aquí como un culpable, -No tengo que decirle nada a mi jefe, lo que ha pasado aquí es como si nunca hubiera ocurrido, respondió el agente.

Después se dirigió al técnico,

-Deme ese papel, y ya sabe, silencio absoluto si no quiere arrepentirse de haber nacido,

-Sí señor, quédese tranquilo, mi boca no se abrirá, -Yo tampoco diré nada, añadió la mujer, pero al menos explíquele a su jefe que las astucias no le servirán de nada, que todos nosotros seguiremos mintiendo cuando digamos la verdad, que seguiremos diciendo la verdad cuando estemos mintiendo, como él, como usted, imagínese que le hubiera preguntado si se quería acostar conmigo, qué respondería, qué diría la máquina….

José Saramago, Ensayo sobre la lucidez. Pág 33

Seres voladores (II) *

* Aludiendo a esta entrada: Seres voladores I

 

Es media mañana de un día radiante del mes de junio. Estoy sentado, en el lado malo, en el consultorio médico de una localidad de la provincia de Teruel, a donde he venido a vivir a principios de este mismo año, lleno de ilusión. Es la primera vez que entro en el consultorio, y la segunda vez que veo a la doctora. La primera, fue hace dos semanas, cuando, a petición de mi mujer, vino a visitarme a mi casa. Yo no podía levantarme de la cama.

Intento explicarme, a ver si es que he dicho algo mal. Pero no, por segunda vez, la misma respuesta, evasiva. Empiezo a dudar. Pregunto.

Suficiencia:
– Es que no puedo hacerte una baja por estar cansado.
¿Y quizá podría, hacerme una paja? ¿Si no estoy casado? ¡Emilio, esa boca! ¡Ni se te ocurra! ¡Y no la mires así! ¡Se te oye pensar!

Como no es mi primera experiencia me inquieto, me asalta la sospecha. ¿Otra vez lo mismo de siempre? Empiezo a argumentar. Para mí está muy claro:

– Doctora, ¿no entiende que yo no saco ningún provecho? Soy autónomo, yesero, oficial de primera. Hago bien mi trabajo, y me gusta. (Las dos cosas, mi trabajo y hacerlo bien) Gano en tres días de trabajo lo que cobro en un mes de baja ¿Cree que me compensa estar de baja?

Prepotencia: no te hago la baja porque no me sale de los ovarios. En realidad, cumplo órdenes, nos lo ha dicho el baranda:

Ni una baja si no hay una razón justificada; y si os parece Fatiga Crónica, sin compasión, a degüello. Revisaré personalmente todos los casos.

La verdad es que podría preocuparme; podría darte la baja y seguir tu caso; me parece un tanto raro que un tío como tú se comporte como un niño que no quiere ir a la escuela. Aún sin llegar a tanto, podrías darme lástima y hacértela igualmente. Pero la semana que viene me voy de vacaciones;
(lo deduzco por el folleto que tienes, abierto, mal oculto bajo mi exiguo historial) Con un poco de suerte, gracias al relax, volveré embarazada  del primero de mis dos hijos. El segundo vendrá después, tras un plazo razonable de tiempo. Ya lo tengo planificado. No, no me voy a buscar problemas.

 

-Bueno, te haré un volante para el psiquiatra. (Doctora, mi almorrana, por favor). Voy a llamar para ver cómo está la lista…

-…

-Te mandaré al reumatólogo. Vas a tener suerte, en Salud Mental no dan horas hasta dentro de un mes.

Una suerte loca, Doctora. No se hace usted bien a la idea. Tengo una casa a medio enyesar, y después de ésta, tres más, comprometidas. Tenía trabajo para lo que queda de año. Un lujo, si bien se mira, tal como empiezan a pintar las cosas. Dinero para vivir bien. Ya sabe, doctora, lo bien que vivimos los yeseros; si no fuera por los expolios trimestrales de Hacienda, podría comprar un harén y llenarlo de bellezas exóticas. Me vine a vivir aquí, lejos de las grandes constructoras, para poder cumplir este sueño. Voy a salir de aquí sin caber en mí de gozo. Si hay un Nirvana, no puede ser tan  maravilloso como este frenesí sensual.

No, no me haga usted ninguna paja, me corro yo solo de gusto.
Si no fuera usted tan repulsivamente fea, hasta le daría un beso, en el momento del éxtasis. 

Maldita cínica. Bastarda. 

– Eres el primer hombre que oigo decir (sic) que tiene Fatiga Crónica

Siempre tiene que haber alguna primera vez, señora. Para mí, también es la primera vez. Es la primera vez que escucho decir una idiotez semejante.

Primer aviso; salgo del consultorio con un subidón de adrenalina.

Mal asunto.

Mala raza.

El retorno del Capitán Sable

No sé si a alguien más le pasa (hablo de los que estamos enfermos) pero yo oigo pensar. Sí, en serio, no es broma. Quizá sea un signo de alguna alteración psiquiátrica, esas que se hallan entre la pelusa, al  barrer los rincones de los laboratorios de investigación, y que acaban, aún no se sabe bien a través de qué vía, entre las conclusiones de algunos metaanálisis.

El caso es que estos días me llegan muy claros muchos pensamientos, y la mayoría, son más o menos como éste:

Mucho rollo, mucha retórica, pero ¿dónde está el enlace a la campaña de recogida de fondos? ¿Dónde muestras tu adhesión?

“A Dios rogando y con el mazo dando, chico”

 

Ea, un poco de comprensión; un poco de compasión: hago lo que puedo.  No es una excusa, es la pura verdad. Una de dos: o sigo un cursillo acelerado de clonación instantánea (algo así como el esquejado de geranios llevado al campo de la clonación humana) o me inserto en el cráneo un conector USB. Como ninguna de las dos opciones me parece factible a corto plazo, no me queda otra opción que usar el teclado, los ratos que puedo.

Además de informar a mis allegados y convecinos, y de explicarles los pormenores de ésta mi salida del armario particular, ando machacando aquí y aquí  con toda la fuerza de mi sarcasmo (ya he dado por inútil el razonamiento) a un individuo nada sospechoso de tener interés en tergiversar la realidad de los pacientes diagnosticados con Sensibilidad Química Múltiple. No me extiendo aquí sobre este tema pues quiero dedicarle una entrada propia.

Pero bueno, más vale tarde que nunca. Me enfundo en el traje del Capitán Sable y aquí pongo el enlace de marras

Una nota: paso lista;

Por el hecho de visitar esta entrada, tu IP queda automáticamente registrada y, usando las mismas mañas de Hacienda, a la finalización de la campaña de recogida de fondos, triangularé los datos de los donantes. Si tu IP no aparece entre ellos, tomaré medidas.

Entre ellas, pedir intercesión a San Pancracio para que castigue tu tacañería.
Así que ya sabes: no seas como un Ministro de Sanidad cualquiera y afora;
pon cuartos, parné, danos unas perricas, afloja la mosca, suelta la guita.
No hace falta una pasta gansa; con lo que cuesta (que no vale) hoy un pelotazo en cualquier tugurio con ínfulas de bar musical, puedes aportar el mínimo. No sólo ganaremos en salud, sino que, además, por esas casualidades, que algunos dicen que no lo son, igual evitas la multa que te acecha, como las zorras acechan al incauto conejo, en algún punto kilométrico entre tu bar favorito y el lugar donde te recuperas de tus excesos del fin de semana.

Que tú no lo sabes, pero a veces, los Cupones Karma dan un beneficio inmediato.

 

http://www.verkami.com/projects/8246

 

 

Una revisión taxonómica: la femifauna

 

 

A modo de introducción, explicaré algunos términos científicos necesarios para la comprensión de este articulillo.

En Biología, existe un apartado llamado Taxonomía: de forma simple, esta rama se ocupa de la clasificación de los seres vivos. Esta clasificación es una referencia, una herramienta, para poder estudiar, a partir de ella, con ayuda y apoyo de otras herramientas, a los seres vivos.

Si tienes curiosidad por saber más, puedes ir al Glosario, en el que hallarás enlaces con información.

Conviene aquí aclarar un punto: se tiende a confundir a la Taxonomía Biológica con la Sistemática Biológica. Aunque ambas están íntimamente relacionadas, no son lo mismo.

La Taxonomía es una especie de base de datos, de carácter descriptivo, mientras que la Sistemática tiene un objetivo más amplio, interpretativo: conocer, además de los caracteres descriptivos de cada especie, cómo ha llegado al lugar que ocupa en su apartado taxonómico.

Así queda aclarado (espero) uno de los puntos del título.

Antes que nada, un aviso para los que tenéis la piel fina: leed y entended lo que escribo antes de comentar. Dos, tres veces, si es preciso. Os ayudará en dos cosas. Evitándoos un berrinche, por un lado,  y que quedéis como idiotas haciendo comentarios incoherentes, por otro.

Ya hace tiempo que se acuñó el neologismofeminazi”: se utiliza para designar a aquellas personas que, convenidas  de que así demuestran lo socialmente comprometidas que están, se dedican a rasgarse las vestiduras, a lanzar improperios y a descalificar, por el método de la falacia, a todo aquel que tenga la osadía de criticar a otra persona, siempre que esta última pertenezca al sexo femenino.

Usando la falacia, evitan, de forma eficaz, desviar la atención del que es el núcleo de la crítica, es decir, si el oponente tiene o no razón, o argumenta de mejor o peor manera.

Se trata, en este caso, de la falacia ad hominem: atacar el argumento por la vía de desacreditar al oponente.

Un ejemplo sería el siguiente:
Luis dice que Juan miente
Luis es un ladrón, luego
Juan dice la verdad

 

Y ahora vamos a ver unos ejemplos genéricos.
Mariano afirma:

Laura no debería conducir, porque las mujeres no tienen reflejos

Una persona con una capacidad intelectual media, o incluso media-baja, mostraría su desacuerdo, diciendo:

Mariano, ¿Qué tiene que ver el sexo con la  habilidad?

De entre los anteriores, un feminista, hombre o mujer, podría ser algo más incisivo y decir:

Está claro, Mariano, que a usted le mueve algún prejuicio machista al decir semejante idiotez

Un/una feminazi diría en este caso lo mismo que un/una feminista, quizá, en tono más airado, pasando, por tanto, desapercibido.

Pero vamos a analizar el siguiente ejemplo

Francisco dice:

Laura no debería conducir, porque no tiene reflejos

Pueden darse dos casos: Laura es la vecina del tercer piso, segunda puerta, de un edificio situado en una calle de un barrio no muy lujoso de una ciudad cualquiera.

En este caso, es muy probable que ningún feminazi llegue a enterarse del asunto, porque su hábitat suele ser más selectivo. Previsiblemente, Laura se quedará sin su abnegado defensor.

Segundo caso: Laura es una mujer conocida, que no pública. Una activista, una periodista, una escritora… famosa, que sale en los medios.

Ninguna persona, aún feminista convencido, con su capacidad de comprensión intacta, podrá alegar que Francisco es machista. Podrá, como mucho, sospechar, que no ve a Laura con buenos ojos, por motivos políticos, envidia…

Pero en este caso, un o una feminazi encuentra el gatillo, un mecanismo, escondido en lo profundo de su masa cerebral, que se dispara automáticamente:

A Francisco, lo que le pasa, es que no respeta a las mujeres. Debería darle vergüenza, es mucho lo que Laura ha hecho, para que ahora un machista como él la ataque de este modo

Al fin y al cabo, lo que Francisco pone en duda no es lo que Laura haya hecho como mujer, sino lo que podría hacer como persona inhábil para una capacidad concreta, pero eso, como en toda argumentación falaz, es secundario.

Y como oigo pensar, sé que te preguntas en este punto:

¿Y bien?¿Has dicho algo nuevo? Eso ya lo sabemos todos

De acuerdo. Pero sé que muchos no sabéis definir un femiacomplejado, y deslindarlo de un feminazi, o distinguirlo de un simple calzonazos, cuando lo escucháis. Sí, porque un femiacomplejado no se detecta por ningún carácter fenotípico aparente.
Un femiacomplejado puro es  indetectable si no abre la boca o escribe, y sólo en relación con lo que he expuesto antes.

Un femiacomplejado no es exactamente un calzonazos: aquél que no sabe enfrentarse asertivamente a las exigencias excesivas o a las burlas de su pareja. Puede perfectamente llevar ese aspecto con normalidad.

Tampoco, necesariamente, un feminazi es un femiacomplejado:
El femiacomplejado es un individuo, de sexo masculino, con complejo de culpa, por la situación social de inferioridad de las mujeres, y que intenta contrarrestar ese sentimiento, señalándose él mismo, a modo de icono inmolatorio, como infame causante, aunque involuntario, de esa situación de repudio.

Parece, a primer vistazo, un moderno Jesucristo ad hoc, que se inmola en tu nombre para reparar el daño, pero a diferencia de aquél, que lo hizo perdonando, el femiacomplejado te señala en su acto, dejando claro que el ofensor eres tú.

No es demasiado difícil, por lo tanto, reconocer a un femiacomplejado. Pero no todos son tan obvios y, como cualquier ser vivo, algunos aprenden estrategias para no ser detectados y evitar ser blanco de escarnio por parte de los machos α.
(Y de los machos y hembras normales; no estamos hablando de etología)

Aún así, hay varios signos que pueden alertarnos al respecto, y aquí voy a exponer uno muy característico. Se trata del uso del vocablo machíto. El acento es puramente enfático. Trata de ayudar a entender la forma particular de pronunciarlo

Así pues, taxónomos, psiquiatras, biólogos, sociólogos; todos los que podéis necesitar de esta útil herramienta, podéis usarla en vuestro quehacer sin temor a que os reclame royalties. La pongo a disposición de toda la comunidad científica. Me mueve, como a otros inquietos les movió en su momento, el prurito investigador, el afán de ayudar, con altruista renuncia a mi personal beneficio.

Tan sólo pido, como es de buen uso, a modo de cortesía, que citéis esta fuente en vuestras publicaciones.

No quiero finalizar sin agradecer expresamente al inspirador de mi descubrimiento, al que activó las neuronas que me evocaron mis experiencias pasadas. No conozco su nombre, así que sólo puedo agradecerle de esta manera:
Gracias, amigo sin nombre.

¿Qué esta pasando en la Universidad de Sevilla?

Interesante comentario de ex-alumno.
Lástima que no tenga enlace a su blog.

La Ciencia y sus Demonios

Esta es una pregunta muy genérica dentro de una más global que podría ser ¿qué está pasando en las universidades españolas? De nuestras universidades llegan constantemente buenas y malas noticias. Se investiga mucho y bien, pero por múltiples razones ninguna de nuestras universidades se encuentra entre las 100 primeras universidades del mundo, de hecho la primera clasificada es la Universidad de Barcelona y ocupa un lugar cercano al 200. A eso contribuye unas estructuras obsoletas y enormes herencias del franquismo que eliminaron a eminentes científicos de raíz sustituyéndolos por admiradores del régimen cuyo único “mérito” era el del chivatazo y la creación de cortijos de taifas de difícil desmoronamiento, incluso hoy día. Quien quiera saber más sobre el tema le recomiendo la obra de Jaume Claret Miranda titulado “El atroz desmoche: la destrucción de la Universidad española por el franquismo, 1936-1945).

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Sensibilidad química múltiple, o cómo vivir del sufrimiento ajeno

He reglobeado aquí esta entrada del blog “La Ciencia y Sus Demonios” por dos razones:

La primera es por tenerlo a mano, para seguir el hilo de comentarios a la entrada. No voy a decir que ha producido un apasionado debate, porque no es cierto, al menos, de momento. Lo único que ha producido, recalco, hasta ahora, es una reacción al redactado tendencioso del artículo (vamos a llamarlo así) y una defensa a toda costa de su autor, a la manera que lo haría un noble medieval con su castillo asediado.

La segunda es para poder abrir aquí, digamos, en mi terreno (en el terreno que WordPress con toda amabilidad me deja, para decirlo con propiedad) un hilo aparte, donde poder dejar mi opinión respecto del artículo y, si procede, de su autor.

Allá voy.

Romperé primero una lanza  a favor del blog La Ciencia y Sus Demonios.

Se trata de la fusión de varios blogs previamente independientes.
Diferentes autores con el mismo fin: Por un lado, la divulgación científica; por otro, señalar la charlatanería. Ni que decir tiene que yo estoy a favor de ese propósito.   Yo lo sigo desde hace tiempo y en él he ido aportando comentarios.
De hecho, no hace mucho, republiqué aquí una de sus entradas, por considerarla adecuada al propósito con el que yo empecé este blog:

Guía para no dejarse deslumbrar por los charlatanes

Aunque no está en el blogroll de Materia Emética, en el apartado “Flagellum maleficarum”, no se debe a omisión voluntaria, sino a falta material de tiempo para dedicarle a mi espacio, a este blog. Y este defecto lo voy a subsanar de inmediato.

Bien, entonces ¿por qué el desacuerdo?

De momento, aquí queda la entrada como enlace al artículo. La reflexión la publicaré aparte, a la mayor brevedad, y convenientemente enlazada.

 

 

 

La Ciencia y sus Demonios

Tubo de ensayo El campo de la medicina es un lugar especialmen Aviso médico grande te abonado a la aparición de todo tipo individuos con pocos o ningún escrúpulo que no tienen problemas en aprovecharse y vivir del sufrimiento ajeno. Esto es especialmente cierto en los casos de enfermedades graves, incurables y/o de origen desconocido, en los que el paciente se aferra con desesperación ante cualquier promesa de curación o, al menos, de explicación de sus síntomas.

Uno de esos casos es el llamado Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple, últimamente de moda junto con la Sensibilidad Electromagnética, en los que los pacientes reaccionan de forma intensa ante la exposición de cualquier producto químico a niveles que son indetectables e inocuos, en el caso de la SQM, o a cualquier campo electromagnético en el caso de la SE.

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Jornada ASSSEM. Biomarcadores Inmunológicos en EM/SFC Resultados preliminares del estudio

A la espera de conocer los resultados de este importante estudio, que de ser positivos marcaría un hito en la historia de este aún desconocido sídrome.

Robert Cabré

El próximo día 17 de Marzo de 2014, se celebrara la Jornada de ASSSEM en la casa del Mar de Barcelona, situada en la calle Albareda 1 – 13 de las 17h hasta las 20,30h.( ver mapa aquí)

Os esperamos

Jornada ASSSEM Marzo 2014

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La hipótesis de la infección por Herpesvirus del nervio vago

Hace poco la administradora de un foro sobre EM-SFC enlazó un el resultado de un reciente estudio que podría dar alguna explicación acerca de la aparente desproporción entre los síntomas que la EM-SFC provoca y la práctica ausencia de anomalías en las pruebas diagnósticas, tanto las rutinarias como las más específicas, que se realizan a los pacientes.

Esta hipótesis sugiere que el cortejo de síntomas puede deberse a una infección vírica localizada en el nervio vago, el que sirve como vía de comunicación entre la mayor parte de las vísceras y el cerebro.

El enlace al artículo original es éste:

http://simmaronresearch.com/2013/12/one-theory-explain-vagus-nerve-infection-chronic-fatigue-syndrome/

La traducción, que hemos hecho a medias entre Eli y yo, la transcribo a continuación.

Entre dobles paréntesis (()) he incluído alguna frase que, aunque en el original se entiende implícita, he creído que omitirla en la traducción podría hacer algo confuso el sentido.
Entre llaves {} son anotaciones mías. Y en color, algunos términos clave.  

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¿UNA TEORÍA INTEGRADORA?
La HIPÓTESIS de la INFECCIÓN del NERVIO VAGO para el SÍNDROME de FATIGA CRÓNICA

 

–Una gran teoría–

 
Los resultados de los estudios podrían explicar las causas patogénicas del Síndrome de Fatiga crónica.

((Esta hipótesis)) mostraría cómo una infección puede desencadenar el síndrome de fatiga crónica, y desaparecer después, aparentemente. Integra además dos de los principales protagonistas en EM-SFC: el sistema nervioso autónomo y el sistema inmunológico. Se centra en los herpesvirus. Incluye los nervios sensoriales, un tema cada vez más candente en EM-SFC / Fibromialgia, y se sigue un modelo ya establecido en la fibromialgia.

Se trata de la Hipótesis de la Infección del Nervio Vago (VNIH) en el Síndrome de Fatiga Crónica , y podría cambiar la forma como es visto, investigado y tratado este trastorno.

Desarrollada por Michael Van Elzakker, un neurocientífico de la Universidad de Tufts, la VNIH propone que los virus neurotrópicos desencadenan una respuesta inmune difícil de detectar, que es la que produce la fatiga y demás síntomas presentes en el Síndrome de Fatiga Crónica.

En este enlace podéis ver a M. Van Elzakker cacharreando:  

 

–¡La ubicación!–

 

Van Elzakker propone que una infección desencadena el EM-SFC, pero si su teoría es correcta, lo más importante no es tanto la infección en sí, sino su localización. Y ésta es el nervio vago, o “nervio errante”: el mayor nervio del cuerpo, que se extiende sobre gran parte de nuestro torso y hunde sus raíces en la mayoría de los órganos del cuerpo.

Para quien quiera saber más: Wikipedia tiene un artículo sobre él:

No se trata de un nervio cualquiera; es el conducto de entrada del sistema nervioso inmunológico al cerebro.
Van Elzakker cree que una infección en él no ha de ser necesariamente grave para causar estragos en el cerebro, sólo hace falta que la infección esté allí.
En cierto modo, el nervio vago parece, de hecho, ser candidato a la infección en EM-SFC. Al ‘pasear’ por el cuerpo entra en contacto con reservorios de virus tales como el esófago, el estómago, los pulmones y el bazo; todos ellos albergan, probablemente, en un momento u otro, los herpesvirus HHV6 y HHV-5 [citomegalovirus], y el HHV-4 [virus de Epstein-Barr] que se han supuesto asociados al EM-SFC durante décadas.
La mayoría de los seres humanos portan varios de estos herpesvirus en forma latente, a menos que algún factor estresante o evento biológico permita su reactivación.

Van Elzakker cree que tras la reactivación, estos virus se replican y salen de los nervios en cuyas células gliales se desarrollan y a las que tratan de devorar. Las células gliales* se activan notablemente en la presencia de virus, liberando toda clase de compuestos proinflamatorios y neuroexcitadores (citoquinas proinflamatorias [IL-1B, IL-6, TNF-a], glutamato, prostaglandinas, óxido nítrico y radicales libres)

{*Células gliales o glía: Son las células que sirven de soporte a las neuronas. Asumen funciones estructurales, de nutrición e higiene, entre otras, en el Sistema Nervioso.}

En los siguientes enlaces hay un par de imágenes ilustrativas:

Cuando los receptores del nervio vago detectan estas señales de alarma, informan al cerebro de que existe una infección, y éste “desconecta” el cuerpo mediante el envío de señales como fatiga, síntomas similares a la gripe, dolor, etc., que lo ralentizan, ordenándole que deje de moverse, de comer, de pensar…

Debido a que estas infecciones se localizan precisamente en la principal vía del sistema inmunológico al cerebro, Van Elzakker cree que no es necesaria ((una infección grave)) para producir la desproporcionada respuesta de citoquinas que los investigadores han estado buscando. Lo único que se necesita es afectar el nervio vago y dejar que el cerebro haga el resto.

Por tanto, no es preciso tener una infección grave para sufrir EM-SFC, es suficiente con una infección leve en el lugar adecuado.  

–El Elemento Clave: Las células gliales–

 

Las células gliales que rodean y protegen el nervio vago son la clave. Aunque se las ha considerado como un mero andamiaje estructural para los nervios, se sabe ahora que estas células (por ejemplo, los astrocitos) regulan la señalización del sistema nervioso, un hecho que ha sido corroborado en la enfermedad hermana del EM-SFC, la fibromialgia.

La liberación por parte de las células gliales de citoquinas, glutamato, radicales libres, etc en el asta dorsal de la médula espinal causa un incremento de la sensibilidad al dolor y la alodinia* en individuos susceptibles.

{* alodinia: Percepción anormal, por excesiva, del dolor}

En algún momento la producción constante de estas sustancias excitatorias activa de forma permanente el envío de la respuesta dolorosa, en una espiral creciente, en lugar de desactivarse.

En su forma más extrema (alodinia), el sistema nervioso puede interpretar el más mínimo tacto como estímulo doloroso. El sistema de respuesta al dolor en este momento, como Van Elzakker dice, se ha convertido en “patológico”.

Ese modelo de producción de dolor ha sido sólidamente documentado. Van Elzakker propone que el mismo proceso que causa dolor de sensibilización en el asta dorsal es el causante de la fatiga y otros síntomas en el EM-SFC. ((Pero lo nuevo de esta hipótesis)) es la relación con las células gliales que rodean el nervio vago.

No hay ninguna razón para sospechar que la células gliales del nervio vago funcionen de manera diferente a otras células gliales en distintas patologías que cursan con dolor.

Nadie sabe a qué debería parecerse una infección por herpesvirus en el nervio vago, pero Van Elzakker no encuentra ninguna razón por la cual se debería manifestar de forma diferente a una infección en otras partes del cuerpo.

Sabemos una infección por herpesvirus del nervio trigémino produce herpes zóster y dolor crónico. Los investigadores creen que una infección crónica en el asta dorsal de la médula espinal puede provocar fibromialgia y alodinia. ¿Podría una infección del nervio vago provocar síntomas de enfermedad y Sídrome de Fatiga Crónica?
La probabilidad de que esto sea así es muy elevada. Los estudios en animales indican que los síntomas pseudo-gripales y la fatiga se desatan cuando el nervio vago se infecta. De hecho, es posible que los síntomas pseudogripales asociados con infecciones ni siquiera se manifiesten en ausencia del nervio vago. Los roedores con el nervio vago seccionado no se comportan como enfermos, incluso después de haber sido infectados con un patógeno; la fiebre, la fatiga, el deseo de aislamiento desaparecen.

¿Qué pasaría cuando los receptores del nervio vago se vieran incesantemente bombardeados con estas citoquinas? Los síntomas de enfermedad serían graves y de difícil solución.
Si las células gliales que rodean el nervio vago funcionan de la misma manera a como lo hacen en el asta dorsal, una infección persistente o incluso “latente” (conocido también como Teoría del Dr. Lerner), podría desencadenar el mismo tipo de reacción de hipersensibilidad en el nervio vago. En este modelo de “sensibilización inmunológica” se necesitan sólo cantidades muy pequeñas de citoquinas para provocar fatiga y síntomas pseudogripales.

De hecho, Van Elzakker sugiere que tanto Síndrome de Fatiga Crónica como Fibromialgia podrían ser ambos “enfermedades de las células gliales”.  

–Cómo tener una infección que no se encuentra en sangre–

 

Cita:
” Van Elzakker:
Las citoquinas que responden a una infección localizada permanecen localizadas”

 

Si Van Elzakker está en lo cierto, el mismo grupo de virus están causando estragos en lugares diferentes en los distintos pacientes con EM-SFC
El problema es que es sumamente difícil llegar a ellos. No se los puede encontrar en la sangre y ¿cómo demonios se puede hacer una biopsia del nervio vago?

Una serie de fascinantes estudios que exploran cómo las infecciones del sistema nervioso central causan dolor nervioso crónico puede, sin embargo, arrojar luz sobre lo que está sucediendo en EM-SFC. En primer lugar, los investigadores imitaron una infección localizada del sistema nervioso mediante una proteína del VIH que se sabe que activa las células gliales en la médula espinal de los roedores.

Observaron que las células gliales proliferan e inician la producción de citoquinas pro-inflamatorias que se ocupan del intruso. No fue sorprendente que los roedores pareciera enfermos y se comportasen como tales: las citoquinas estaban haciendo su trabajo para mantener al animal inactivo y aislado; pero ningún rastro de esas citoquinas podían encontrarse en su torrente sanguíneo. Sólo cuando se tomaron muestras cercanas al lugar de la “infección”, en la médula espinal de los animales, fue posible encontrar alguna evidencia de aumento de los niveles de citoquinas.

Si Van Elzakker está en lo cierto, entonces los niveles de citoquinas en sangre en EM-SFC estarán en función de dónde esté localizada la infección del nervio vago. Si está infectado en su área abdominal, pueden encontrarse citoquinas en la sangre, pero serán difíciles de hallar en el líquido cefalorraquídeo. Si el nervio vago se infecta cerca del tronco cerebral pueden hallarse citoquinas en el líquido cefalorraquídeo, pero probablemente, no en la sangre.

Dondequiera que se encuentre la infección, es muy posible que no se puedan encontrar citoquinas en la sangre en absoluto. Esto no es un hecho ni sorprendente ni restringido a las infecciones del nervio vago. En ratones con infecciones pulmonares, por ejemplo,sólo se encontraron citoquinas cuando se muestrearon los propios pulmones.  

— Los pasos siguientes–

 

Van Elzakker sugiere estudios con animales para comprender mejor las infecciones del nervio vago, y también que sería útil, en última instancia, construir un modelo de síndrome de fatiga crónica con roedores. Las imágenes obtenidas por resonancia magnética (MRI) pueden detectar lesiones virales en tejidos del SNC. No se sabe aún si las exploraciones PET {Tomografía por Emisión de Positrones} podrían detectar la activación de otro tipo de células gliales: las células satélite (satellite glia) que se encuentran en los ganglios y paraganglios del nervio vago, pero podrían utilizarse exploraciones PET específicas para evaluar la activación microglial.

Aunque los estudios post-mortem de pacientes ME / CFS no son su opción prioritaria, se podría encontrar en ellos glia activada, la inflamación y las infecciones víricas del nervio vago y sus estructuras asociadas.
Finalmente, deben desarrollarse nuevos protocolos para evaluar el comportamiento del nervio vago y la médula oblonga en EM-SFC.
Los enfermos graves deberían tener un lugar destacado en los futuros estudios.  

UN NUEVO ENFOQUE DE TRATAMIENTO

 

Cita:
“Van Elzakker:
Los inhibidores de células gliales podrían convertirse en el tratamiento estándar para el síndrome de fatiga crónica (causada por la infección del nervio vago SNC) “

 

–Inhibidores de células gliales–

 

Suponiendo que la teoría de Van Elzakker es correcta, los inhibidores de células gliales para detener la activación inmune, los antivirales para atacar a los patógenos, la estimulación del nervio vago y su intervención quirúrgica podrían ser los posibles tratamientos futuros.

Los inhibidores de células gliales tienen un buen perfil de seguridad, han sido de gran ayuda para reducir el dolor neuropático y no se usan mucho en síndrome de fatiga crónica o fibromialgia.  

–Ibudilast–

 

Si la teoría de VE es correcta, Ibudilast , un fármaco en fase de ensayos clínicos para otro trastorno, es una posibilidad.

Ibudilast (AV411/MN166), un medicamento utilizado principalmente en Japón, detiene la activación de células gliales mediante la inhibición de la producción de la citokina proinflammatoria llamada “Factor Inhibidor de la Migracion de Macrófagos (MIF) y el “Factor Tumor Necrosis-a” (TNF-a). La reducción de los niveles de TNF-a podría ayudar mediante {el mecanismo del} incremento de la degradación del neurotransmisor excitatorio llamado glutamato, que puede estar contribuyendo a mantener su sistema nervioso central al límite.

También se sabe que Ibudilast tiene efectos neuroprotectores y vasodilatadores y por lo general se utiliza para tratar el asma y los accidentes cerebrovasculares. Es su capacidad para suprimir la activación de células gliales la que hace que sea útil en el tratamiento del dolor neuropático, y está actualmente en fase de ensayos clínicos para tratar el dolor neuropático en Australia. Ibudilast también puede evitar la activación viral de la microglía .

El NIH está financiando ensayos con Ibudilast en los EE.UU. para ver si es eficaz contra la adicción a las drogas. Si tiene éxito el fármaco podría estar disponible aquí {EEUU} para un uso no contemplado en otras enfermedades, como EM-SFC en tres o cuatro años.

Hay otros inhibidores microgliales generales (minociclina, pentoxifilina, propentfylline) pero tienen efectos secundarios indeseables.  

–Antivíricos–

 

Detener la activación de las células gliales puede ser más fácil que combatir a los virus. Los herpesvirus que viven en los ganglios sensoriales pueden estar fuera del alcance de anticuerpos y medicamentos antivíricos. (Aunque un nuevo medicamento contra herpesvirus puede estar próximamente en el mercado) Adicionalmente, podrían coexistir infeciones con otros virus distintos a los herpesvirus en el nervio vago.  

–Terapia ((cognitivo-))conductual–

 

Van Elzakker también señala que aunque la terapia ((cognitivo-))conductual no es curativa y sólo se puede aplicar a un subconjunto de pacientes*, puede ayudar a los síntomas moderados y mejorar la calidad de vida de algunos de aquéllos.
{*Creo que sería interesante envíar este artículo a los responsables sanitarios, y entregar una copia a los psicólogos. A ver si se enteran}  

–Conclusión–

 

La teoría VNIT puede ser capaz de explicar los aspectos más desconcertantes del síndrome de fatiga crónica más que cualquier otra. Nuestro siguiente paso será hablar con el Dr. Van Elzakker para conocer cómo se interesó en EM-SFC y lo que puede significar su teoría para este trastorno.

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Gracias.