La fibromialgia, una enfermedad incompatible con la humedad del hogar.Y los blogs de información, un espacio incompatible con la publicidad encubierta.

Leo estas cosas y me entra bastante mal cuerpo. No por la humedad, que yo no sufro, sino por el abuso de confianza que supone utilizar un espacio de información para promocionar una empresa privada.

 

No sólo el artículo es lamentable -redactado en 2013, ¡aún confunde fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica!- sino que, como quien lo deja caer, al final hay una reseña a una empresa que se dedica, precisamente, a resolver problemas de humedad: Murprotec.

Conste que me parece bien que se informe sobre las empresas que ofreen servicios que pueden resultar útiles. Pero un blog no es el lugar adecuado, en mi opinión, ni siquiera en los enlaces laterales, y mucho menos, en un artículo y sin declarar abiertamente lo que es: publicidad.

Origen: La fibromialgia, una enfermedad incompatible con la humedad del hogar

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La verdadera utilidad de las vacunas

Uno de los temas redundantes del manual del conspiranoico moderno es el de la acción perjudicial de las vacunas. Como todos los análisis de los ideólogos New Age 2.0, no supera (lo siento) una breve prueba crítica.

Parten de dos premisas ciertas y verificables

Una,  a las empresas farmacéuticas les importa menos la salud que el beneficio monetario.

Dos,  las vacunas han sido desarrolladas por las empresas farmacéuticas.

Siendo riguroso, la primera premisa trae implícita una consideración moral; desde el punto de vista ético, al menos, desde el mío, es una idea irreprochable: anteponer el dinero a la salud, entendida ésta como un objetivo común deseable, es pernicioso y denunciable.
Pero aquí acaba lo verdadero que se aporta a la “argumentación”
A partir de aquéllas, se extrae, un poco alegremente, la conclusión:

las vacunas son malas.

 

Si la versión del manual para ser un hombre despierto, está dirigida a personas que aún conservan cierto grado de sensatez, se añaden otros argumentos cuidadosamente escogidos y de certeza  incuestionable, como:

“la ciencia es el motor de la investigación farmacéutica”

Otros, ciertos también, pero en los que se advierte ya, un sutil intento de direccionamiento hacia su punto de vista:

“la ciencia ha contribuido a la muerte de millones de personas”

Todos ellos, obviando muchos, “sí, es cierto, pero también”

Lo habitual es que se abuse de las herramientas de debate que Internet provee,  cerrando los comentarios o moderándolo de forma que no se pueda discutir la conclusión.

Alguno de los activistas más enfebrecidos llegan al extremo de editar a su albur un comentario crítico, de forma que parezca que apoya a lo escrito en su entrada.
Eso fue lo que hizo con un comentario mío en uno de sus hartículos mi amigo Luis Carlos Campos, activista antitransgénicos, medioambientalista declarado, y homeópata chiflado de profesión; aquí está la prueba:

Arrancaboinas comentó en La Homeopatía es científica (…) en el blog Contraperiodismo Matrix el día

No hace falta que diga que lo que escribí en su día se parece a lo que hoy hay escrito, como se parece un tornillo de cabeza exagonal a una castaña gallega.

Si la versión del manual conspirativo es para usuarios avanzados, se pasa directamente a plantear las hipótesis más descabelladas, como por ejemplo,
que las vacunas son un instrumento de control, o un vector de enfermedades. Sabiendo ya que el terreno intelectual está abonado, se hace de forma que no parezcan unas hipótesis investigables o siquiera discutibles, sino que quede bien patente que tú, que has sido irremediablemente vacunado en tu niñez, tienes ya algo en tu persona, en tu carácter, o en tu ADN, atribuible a tan nefasta práctica.

Un grano en la nariz; la tendencia a masturbarte que tanto te atormentó en tu niñez, y que quizá aún no has superado; un rasgo psicológico desagradable; algo que no deberías tener, y de lo que puedes, y debes, culpar a la ciencia y al progreso, hacer lo posible por ponerle fin y, si tienes arrestos para ello, plantar cara a los borregos dormidos que se resisten a darse cuenta de que tú actúas por el bien común. Señalarles y combatirles.
Por tanto, el mensaje es más profundo y su alcance va más allá de la intención meramente informativa: las vacunas son malas, su auténtico objetivo está oculto, y es legítimo luchar contra ellas. Si no lo haces, estás ayudando a quienes quieren controlar a la Humanidad.

No, ni me estoy guaseando ni frivolizo con este tema.
Sé perfectamente que hay casos de personas perjudicadas por vacunas mal diseñadas, por vacunas poco probadas, entre otros problemas provocados por mala praxis de la industria farmacéutica.
Y que hay que oponerse a que eso suceda y obligar al resarcimiento al responsable, si es que el daño producido es reparable, dado que se trata de vidas humanas.
Es decir, es cierto que las vacunas tienen efectos secundarios, es cierto que se fabrican sin tener en cuenta los potenciales peligros de sus aditivos, y es cierto que, de haber sido más pulcros en su investigación y fabricación, personas con vida, con nombre y apellidos, que hoy están muertas o sufren secuelas que les han perjudicado la existencia, estarían vivas o en perfecto estado de salud.
O podrían haber sufrido otro revés, que les habría afectado de modo distinto. Esto último es algo que no se puede saber, sólo conjeturar.

Pero también sé que hay miles de personas que pierden su vida por culpa del no-progreso, la no-ciencia, del no-dinero, y en última, o quizá, en primera instancia, por culpa de esa puñetera costumbre que tiene la Naturaleza, de hacer la vista gorda ante ciertos mecanismos que, a nuestros ojos humanos, son inmorales y crueles.
Sólo con estudiar  el ciclo vital de cualquier parásito, cuyo ciclo alterne dos, o incluso tres hospedadores, a ser posible, uno de ellos, el ser humano, se puede entrever esa oculta y aviesa costumbre de nuestra adorada Madre.
Por ejemplo, la triquina, Trichinella spiralis, minúsculo gusano que produce la triquinosis, y del que es mejor que nunca sepas de ella más que su nombre.

Y no veo a ningún activista del medio ambiente clamando enajenado ante Dios Padre o ante Vishnu crucificado… espera, no, no era así… ¿O era Shiva? Bueno, qué más da. Mi divinilexia me juega malas pasadas y confundo los nombres de los que velan por nuestro bien desde los cielos. Será porque hay tantos… y todos sin homologar.

Decía, que no veo manifestaciones en procesión clamando por la extinción, por medio de la intercesión divina correspondiente, de tan dañino e inútil Ser de la Creación.
Inútil ser, si lo analizamos desde  nuestro punto de vista humano, tan inclinado al amor y a la cooperación útil.
Ni que decir que, a la Naturaleza en su amplia y devastadora indiferencia, ese punto de vista le tiene absolutamente sin cuidado.

Pero es que en realidad no es de esa faceta de las vacunas de la que quiero tratar. No. Todo ha sido una añagaza, una astucia para camelarte y así poder contarte mi vida, je, je.
Bueno, una parte de ella, que sucedió en mi adolescencia, y que ilustra la utilidad práctica de haber sido expuesto a un patógeno, y que ayuda a evitar que pueda producir males mayores. Acomódate.

 

No puedo decir que la relación con mis padres, en mi niñez/adolescencia, haya sido muy cordial. En lo tocante a sus obligaciones, por supuesto, no debo quejarme.
En lo que se refiere a relación afectiva, bueno, sinceramente, pudo ser mejor. No culpabilizo a nadie por eso; algún espabilado holístico, casi consiguó colarme, en los primeros años de mi, entonces, inexplicable enfermedad, la ya obsoleta teoría psicoanalítica que sugiere que mis males hunden sus raíces en esa procelosa región subconsciente de las emociones insatisfechas.
Hoy rezo con ahínco para que una almorrana recalcitrante le haya mantenido prostrado el tiempo suficiente, de forma que, aprovechando la inmovilidad, haya podido ponerse al día en los avances de psiquiatría. Pero conociendo como conozco la ganadería, sé que aprovecharía el camino que le brindaría su enfermedad, para intentar comprender la forma de añadir a su discurso de forma coherente, el nuevo vocablo “cuántico”, aunque no sepa explicar exactamente qué significa el concepto. Pero como los pacientes a quienes trata tampoco lo entienden, la importancia de esto es muy secundaria. Lo importante es la fachada y, una nueva cenefa hace más llamativa la entrada.

Volviendo al hilo, y pensándolo friamente, con la perspectiva que da el tiempo lejano, la realidad es, como siempre, más prosaica. Los cambios socioculturales, tanto los que antecedieron como los contemporáneos a mi niñez y adolescencia, alejaron tanto la cultura de mis padres de la mía, que, añadido eso al poco tiempo libre de que pudieron disfrutar, era difícil establecer una relación entrañable.
Es algo que yo no puedo cambiar, por tanto, no me vale la pena atribuirle más importancia de la que pueda tener.
Lo sensato es, en este caso, no darle vueltas. Ni tiene remedio ni es, en realidad, nada insuperable.

Pero algo he de agradecer a mis padres por encima de todo lo demás que me proveyeron.
No es que mi propia vida, mi educación, cuidados, sean secundarios.
Pero de no haber sido por ese empujón en el momento preciso, todo su esfuerzo y mi vida futura podrían haberse precipitado al fondo de un pozo, de manera irrecuperable.

Por no extender más esta entrada, os lo contaré en la siguiente.

A Catalina Catafulco

Hola, Catalina.
Como agradecimiento a la inspiración que me brindas, estrenas esta sección del blog, que también te dedico.

Acabo de recibir este comentario tuyo, en la sección del blog Porque tú lo digas
Te contesto en esta entrada a tus preguntas, he realzado en negrita cursiva lo que he considerado relevante y he indicado mis respuestas en color morado para que te sea más fácil entenderlas.

Hijo querío.
Tengo eda pa sé tu mare, me desculpas la inoransia, pero lo que bale es la intension y el corason entre los sere umanos.
>>ARRANCABOINAS RESPONDE:
La ignorancia no es algo de lo que haya que disculparse, Catalina, y en todo caso, no es un trastorno irreversible, tiene varios tratamientos muy eficaces<<
Dise mi hija que trates de viriguar tu fatigas se va con terapia de osijeno, si es asin mira de fortalecé tus globos rojos, que por ay es eso, o quisaz algo que los este afetando demasiado, o que el es-tres o algo asi que me dijo la maca.
Tambien dise que si eres marica te sosiegues un tiempo pa ver si te compones, si ves que estar mejorsito pues aste machito como dios manda y ya,quisaz tengas mucha energia pa las mujeres, que ya veras como te gustan al tiempo, yo no te prometo nada porque ya estoy muy bieja, pero me gustaria alludarte si puediera, por eso que no puedo, pero vamos, que si insistes…

>>ARRANCABOINAS RESPONDE:
Catalina, te se agradece la ayuda, de verdad. Como bien dices, lo que bale es la intención, lo que pasa es que para poder ayudarme, tienes que ejercitar mucho aún tu ojo clínico, porque precisamente, mi problema (si es que a eso se le puede llamar problema) es el contrario. Para que me entiendas, más que atracción sexual hacia las personas de mi propio sexo, lo que tengo es una extraordinaria sensibilidad hacia el sexo femenino, y una simpatía innata que me hace atractivo a muchas de mis amigas y conocidas. Si además hubiera tenido la suerte de nacer guapo, es muy probable que mis huesos estuvieran ya descansando bajo tierra por haber cumplido con la limitada  vida útil de que todo organismo vivo dispone.  No sería yo, en caso de necesitar la clase de ayuda personal que me ofreces, tan poco galante como para rechazarla por tu edad. Tampoco soy ya un jovenzano, y no me guío sólo por la turgencia de las carnes para aceptar o rechazar un ofrecimiento ¿Qué iba a ser del caldo si desapareciesen las gallinas viejas?<<

Tambien ay un produto (Se escribe podructo, Catalina) que ablan mucho en el internete, pero aora no me lo arecuerdo, que se mescla junto con el otro produto y que te da una juerza de la ostia que veas tu como te pone, y te quita lo marica y el virus de la dislesia de los ojos, y un chorro de porquerias de la sangre y la celula umana, o lo partojenos que no se bien como es el cuento, pero vamos que no seas gilipollas   y te dejes morir por aserte caprichoso de no querer tomarlo que entre morirse y matarse da igual, y me dicho mi hija que no es mucho parné.
ay te escribi mi mail que me iso mi hija, (¿Cuál de ellos es, Catalina, lolitaespectaculos@hotmail.com , o  danielciscar@hotmail.com?                                      He recibido ofrecimientos cariñosos de los dos) pero no te abuses pa mandame a decí cosas guarras que soy una viuda desente desde ase 23 años y yo en mi juventú era muy ermosa, pero no pa que me falten al respeto, y que me he casao virgen, bueno casi virgen, pero eso a ti no te interesa.
Y a ver majo si me escrives algo bonito pa mi aniversario de viudedad.
Á oye, tu tienes consultorio sintimental? porque tengo un rollo con un viejo jubilao que me jode demasiao y no se que hacer, pero parece que tiene pasta y como ya mi refrijerador esta pal jubilazo, quiero unos consejos pa que me compre uno nuevo, que te parese?, ademas tiene una ija que es una jueputa que solo le saca pasta y nunca lo visita ni le quiere, entonces que me de algo a mi que te parese es lo mas justo verdá?

Como me parece atisbar en tu mensaje algo de enojo poco disimulado y de lascivia mal contenida, acepta de mi parte este consejo: Hay que adaptarse a las circunstancias de cada momento de la vida. Aprovecha lo que quede de tu jubilado, y utiliza tus artes para ganarte la confianza de su hija. Ese podructo de dos componentes que mencionas, convenientemente dosificado, te puede servir mucho más de lo que imaginas, tanto para transformar a tu ya cansado jamelgo en un brioso semental, como para doblegar a su incómoda hija a tu voluntad. Y, llegado el momento, te puede ayudar a apartarlos, a ambos, de tu camino. Esta es, y ha sido siempre, la habilidad que se atribuye a las brujas: el dominio en la fabricación y uso de pócimas y bebedizos. Tan sólo tienes que adaptarla a los nuevos tiempos.

No dudes en preguntarme. Estoy a tu disposición para ayudarte en cualquier otra duda que te surja.

Algo de mí… (se está muriendo)

Me llamo Emilio, nací en mayo de 1966 en Barcelona, al lado del Mar Mediterráneo.
Concretamente en la Sala de Partos del Hospital del Mar.
Así que llevo ya unos cuantos años angustiando a mis padres, extorsionando a mis parejas eventuales, atormentando a mis vecinos, perturbando el natural desenvolvimiento de los ecosistemas en los que he vivido y contribuyendo con toda la fuerza de mi metabolismo al efecto invernadero y al incremento global de la entropía.
Con la ayuda de mis aficiones, mantengo a raya el aburrimiento. Cuido de mis pájaros, de vez en cuando ayudo a salir adelante algún pollo que encuentro de los que se tiran del nido antes de hora. Las prisas no son exclusivas de nuestra especie. Con esta buena acción, gano “Kupones Karma”, con la esperanza que en la próxima reencarnación tenga más suerte y me quiten el genu valgo.
Me gusta también la jardinería, así que he alquilado el espacio de mis macetas y jardineras a una empresa de desarrollo de variedades transgénicas de jardín. Tengo la terraza hecha un primor, la envidia verde de mis vecinas: geranios fosforescentes, rosales con rosas holográficas, camelias que cambian de color con cadencias programables y caléndulas que se defienden de los pulgones a manotazos. Pero ya empiezo a sufrir las consecuencias de los efectos imprevisibles de esa tecnología: hace dos días una oruga mutante dejó una bomba enterrada en la tierra de una azalea; la detonación me ha dejado un oído medio sordo, y aún no se ha recuperado. Pero qué vamos a hacerle, el dinero es el dinero, de algo hay que vivir. Estoy enfermo y sin paga, después de años de contribuir al bien común de algunos. Son las desventajas de no ser un vegetal fotosintético.

Soy aficionado a caminar. Disfruto descubriendo lugares y fotografiando pequeños detalles. Me gustan la Geología, Paleontología, Biología… sí, soy de Ciencias.
Y también me gustan la buena comida, los buenos vinos, la música, el baile, el frenesí, y el refrotón con carne ajena, para qué voy a negarlo.
Lo único que me fastidia (bastante) es que mi salud no me deja demasiadas oportunidades para disfrutar de todo esto. Lo que suponga un esfuerzo un poco grande, como andar por el monte, hace mucho que tuve que dejarlo de lado.
Afortunadamente, a no ser que esté muy planchado, cuento con dos amigos de valor incalculable: mi buen humor y mi buena predisposición a la vida.
Aunque no les hago mucho caso los días que estoy más fastidiado, vuelven conmigo en cuanto tengo una mejoría, como los buenos amigos que son. Eso me anima bastante. Comprobar que siguen ahí es un firme puntal para mi esperanza.
Pero lo que concierne a mi salud y todo lo que implica, lo dejo para otra entrada.
Ahora me voy al sobre, es tiempo de dormir.
Chao.